¿De qué color es tu cerebro?

Que el cerebro es una de las partes de nuestro cuerpo que menos conocemos no es ningún secreto. Son incontables los estudios, investigaciones y proyectos que intentan desde tiempos inmemoriables ofrecer alguna luz que nos ayude a entender nuestros pensamientos y la forma en la que los elaboramos.

Uno de los instrumentos que más se utiliza en el entorno empresarial es Herrmann Brain Dominant Instrument. Hace más de 30 años Willian “Ned” Herrmann decidió estudiar a fondo el cerebro y creó un test para a través del conocimiento conseguir mejores resultados tanto en la comunicación como en las relaciones humanas. El modelo propone un estudio de nuestra forma dominante de pensar partiendo de una encuesta de 120 preguntas que está traducida a más de 18 idiomas y que tiene una duración de no más de media hora.  Desde 1985, en el que fue validado el primer test, se han realizado más de dos millones de evaluaciones.

Tras los resultados de esta encuesta se establece la parte o partes del cerebro que constituyen nuestra preferencia a la hora de tomar decisiones, de comunicar, de priorizar o de entender un problema o situación en concreto. Dos pertenecen a la zona derecha del cerebro, lo que constituye el mundo de las ideas y de las emociones mientras que los otros dos conforman la parte izquierda, la de los procesos, de las estructuras y de los números. Esto, aunque no es ninguna sorpresa para casi nadie, no se utiliza como algo que podamos modificar o cambiar.

Nuestras relaciones, sean en el ámbito que sean, están marcadas lo queramos o no por nuestra preferencia natural de pensar. A la hora de empezar una relación o un proyecto deberíamos conocer cuáles son nuestras fortalezas y en qué áreas necesitamos poner más foco o cuidado. Cuánto más conozcamos a nuestro cerebro mejor podremos gestionar nuestra relación con los otros y los problemas que ahora tenemos se podrán reducir a la mínima expresión.

El rigor con que este modelo presenta los resultados y las enormes posibilidades que tiene a la hora de realizar formación, sesiones de coaching o de liderazgo y estrategia son inmumerables. Se pueden hacer de forma individual, por parejas o por equipos lo que amplia las opciones de trabajo a casi infinitas.

El pasado mes de junio he comenzado el proceso de certificación como Practicioner del HBDI en East Horsley, en plena campiña inglesa. He tenido la oportunidad de disfrutar la belleza de uno de los sitios más exclusivos alrededor de Londres y por supuesto esos

 

he aprendido las principales fortalezas de mi cerebro que utilizo de manera preferente. También he vivido en primera persona la fatal experiencia cuando me comunico con alguién que habla de porcentajes y números mientras yo hablo de sentimientos y emociones. No existe comunicación. Sólo frustación y desencuentro.

Por supuesto no sólo en el ámbito empresarial es útil este modelo: padres e hijos; parejas, familias o grupos de amigos o de ocio son también un ámbito perfecto para el modelo HBDI.

Ahora toca preparar la certificación para en breve empezar a poner color al cerebro.

¿Quieres saber de qué color es tu cerebro?

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